La mejor época para viajar a Mallorca fuera del batiburrillo del verano es, sin duda, la primavera o el otoño.

A partir de marzo, la isla mayor de las Baleares despierta con la luz de un Mediterráneo que empieza a entrar en calor, la belleza de sus almendros floridos cubriendo los campos del interior y las primeras fiestas y celebraciones. Semana Santa, el Primero de Mayo… Elige cuándo viajar esta primavera: Mallorca te espera.

Mallorca es la reina del mes de agosto. La isla en la que famosos y viajeros anónimos comparten playa sin remilgos, donde todo el mundo saca su mejor sonrisa y donde, fotografíes lo que fotografíes, todo parece de postal. Pero lo mejor de Mallorca es precisamente lo que no se puede disfrutar en verano: es esa quietud y esa calma que la ha hecho famosa en todo el mundo.

Más y mejores hoteles

Para vivirla, nada mejor que esperar a los meses de marzo o abril que es cuando se reabre la temporada de vacaciones en Baleares y que, habitualmente coincide con las festividades de Semana Santa. Prácticamente todos los hoteles reabren sus puertas en estas fechas, con lo que la posibilidad de elegir un alojamiento a medida se multiplican.

Hoteles en Mallorca

Además, reservando con cierta antelación (desde ahora hasta finales de enero, por ejemplo) las tarifas son bastante más asequibles y las oportunidades especiales más numerosas. Algunos lugares de referencia para las vacaciones más auténticas, como el hotel boutique en Mallorca Son Julià Country House Hotel o el Cap Rocat Hotel -ambos muy cerca del centro de Palma pero rodeados de un espectacular paisaje natural-, abren precisamente en este mes, poniendo fin al invierno.

La temporada empieza con mucha tranquilidad y estos pequeños hoteles con encanto son las opciones más interesantes para poder disfrutar la belleza de la isla lejos de las primeras multitudes de turistas habituales.

Un paisaje vivo

Si viajas en marzo a Mallorca te sorprenderás con su paisaje, sobre todo si la has visto solo en verano. La isla, protegida al noroeste por las hermosas montañas de la Serra de Tramuntana y con sus campos de cultivo a pleno rendimiento, ofrece una gama de colores que relucen bajo la luz de los primeros soles del año.

Verdes húmedos y rebosantes de clorofila de los pinos mansos que decoran las laderas de las colinas y los acantilados, los azules turquesa de un mar impecable, los terracota de sus zonas de roca, el dorado de las playas y el plata de sus olivares… Un abanico en equilibrio perfecto que te conectará directamente con la más pura esencia de la felicidad.

Viajar a Mallorca

Gastronomía para gourmets

En marzo podrás preparar una escapada gourmet con éxito asegurado. La primavera es la mejor estación para saborear la gastronomía típica de Mallorca, ya que todavía conserva muchos platos tradicionales de la cocina de invierno (marcada por las famosas matanzas de cerdo de las que salen las mejores sobrasadas y butifarrones) con los platos más ligeros del verano: ensaladas como el trampó con los primeros tomates del año, el tumbet con su patata de Sa Pobla o incluso aprovechar que aún hace fresco para tomarse un buen arròs brut.

Para paladear los encantos de la cocina de Mallorca y algunas de las especialidades de autor más cuidadas del Mediterráneo, no dejes de pasarte por espacios gastronómicos como el restaurante Las Bóvedas; el restaurante Santi Taura; el laboratorio culinario del chef Fosh (cerca de la plaza del Ayuntamiento – Cort) o su restaurante Simply Fosh, en el casco antiguo de Palma (la emblemática calle Missiò).

Gastronomía de Mallorca

                                                                                                  *Foto: Juan Antonio Capó Alonso

Experiencias a medida

Senderismo, decenas de rutas de trail, ciclismo y cicloturismo, escalada, barranquismo… Mallorca es una isla para vivir experiencias. Ya que en estos primeros meses de temporada el mar aún está demasiado frío, lo mejor es optar por deportes de montaña o recorrer la isla sobre 2 ruedas.

El ciclismo es, junto al golf y la náutica, uno de los deportes más cuidados y con más servicios desarrollados dentro de la isla, tanto en la zona de pueblos de la Tramuntana como en el llamado Pla (llano) o en el Sur (junto al cabo de Ses Salines y la costa de Santanyí y Campos).

Hacer ciclismo en Mallorca

El concepto de Spa y bienestar, con centros muy especializados e incluso hoteles que han creado auténticos balnearios en su interior -como, por ejemplo, el Grupotel Playa de Palma Suites & Spa-, es una buena motivación para viajar en primavera a Mallorca.

De hecho, es la mejor época para ello: hay muchísimas ofertas para estas fechas, con programas completos detox y de preparación para el verano.

El Mediterráneo es, sin lugar a dudas, un destino tentador para eludir el estrés y romper con la carga de las obligaciones, recuperando el equilibrio entre cuerpo y mente.